Actualizado 2010-02-08 17:27:30
Dicen que soldado advertido no muere en guerra, sin embargo este dicho parece que no se cumple en nuestro caso ya que en esta fecha que anualmente es de verano intenso el cual normalmente debería durar hasta finales de marzo,comienzos de abril, nos está provocando grandes pérdidas económicas que aunadas a otros factores de tipo económico como la crisis comercial con la hermana República de Venezuela, nuestro mercado natural para los ganados en determinadas fechas del año, sin temor a equivocarme nos llevará a sufrir una de las peores situaciones económicas, por mortalidad de ganados y fauna silvestre (caso babillas, chigüires y otras especies relacionadas con el medio acuático) y acuáticas (como los peces), situación que ocurre cíclicamente cada año, potenciada en esta oportunidad por el fenómeno del niño, el cual según las predicciones alargará el período de sequía. Leer más...
Sin embargo no nos hemos preparado para afrontar tal situación y solamente nos acordamos de ésta cuando ya el problema está encima y ha provocado grandes pérdidas. Actualmente en las sabanas Araucanas solo queda agua en los reservorios construidos como préstamos, jagüeyes, pozos, etc., y en algunas fincas se cuenta con molinos de viento, porque hasta los grandes caños y ríos se han secado.
Valdría en el momento cuestionarnos sobre qué medidas se deberían abordar para enfrentar este proceso. Indudablemente existen acciones como los molinos de viento que extraen de forma económica agua subterránea utilizando la energía eólica, implementación de gran apoyo para estas épocas, pero cabría preguntarnos si el manejo que actualmente le damos a los acuíferos (depósitos de agua subterráneos), ya que éstos se agotan o se contaminan, situación que debe estudiarse pensando en la sostenibilidad de los proyectos. Existen otras técnicas como almacenamientos de agua en épocas de abundancia para suministrarla en épocas de verano, recolección de alimentos (pastos y forrajes) utilizando técnicas como el ensilaje o la henificación, procesos todos estos que requieren inversiones importantes en maquinaria, cultivos e instalaciones para el almacenamiento adecuado.
Existe una posibilidad que no hemos sopesado y que resulta ser viable, económica y muy efectiva, tanto para el sostenimiento de los rebaños, la racionalidad en el uso del agua y el aporte al mejoramiento de la calidad del suelo y del ambiente, ésta consiste en el manejo de SISTEMAS SILVOPASTORILES, utilizando especies preferiblemente nativas o de buen comportamiento en nuestros ecosistemas. A propósito de este sistema reproducimos un artículo publicado en el Boletín Nº 97, de la Actualidad Ganadera, órgano informativo de FEDEGAN.
El artículo nos informa cómo el gremio ganadero y el Banco Mundial implementarán este sistema en 50 mil hectáreas, dentro de las cuales, desafortunadamente, no se encuentra incluida la Orinoquia inundable, pero que puede ser un buen ejemplo y una experiencia a retomar para implementarlo en nuestras fincas.
Esperamos que este artículo genere inquietudes en nuestros productores.
Banco Mundial y Fedegán impulsan proyecto de 50 mil hectáreas para mitigar efectos de cambio climático
(ACTUALIDAD GANADERA, Boletín Nº 97 de 18 de enero de 2010.)
Los ganaderos colombianos se comprometieron a establecer cincuenta mil hectáreas de sistemas silvopastoriles (di ferentes arreglos de praderas y árboles) en los próximos cinco años, lo que permitirá disminuir la emisión de gases efecto invernadero de los bovinos.
Esta decisión es producto del acuerdo logrado recientemente entre el Banco Mundial y la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán. De esa manera, a partir de enero de 2010 arrancará el proyecto ‘Ganadería Colombiana Sostenible’, que forma parte del proceso de modernización de este renglón económico, el cual prevé un desarrollo en armonía con el medio ambiente.
La inversión será de 42 millones de dólares, de los cuales siete son donados por el GEF-Banco Mundial y los restantes 35 constituyen la contrapartida nacional, aportada por Fedegán, Finagro, Cipav (Centro para la Investigación en Sistemas Sostenibles de Producción Agropecuaria), el Fondo para la Acción Ambiental y la Niñez (FAA) y The Nature Conservancy,(TNC). Se cuenta, además, con el respaldo de los Ministerios de Agricultura y Desarrollo Rural y Medio Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, además del Catie (Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza).
El representante del Banco Mundial en Colombia, Eduardo Somensatto, dijo que “lo que estamos haciendo es finalizar las negociaciones de la ampliación de un préstamo, que profundice aún más la relación entre el Banco Mundial y Fedegán. Es una iniciativa y una actividad innovadora en el mundo el sistema silvopastoril, que no solamente aporta a los ganaderos que están interesados en invertir en esta nueva manera de criar al ganado, sino que más allá de todo esto, es una gran contribución al medio ambiente porque la manera en que el silvopastoreo maneja las áreas del ganado reduce enormemente la temperatura de la tierra”.
Asímismo, Somensatto agregó que “nosotros estamos sumamente contentos con los avances que se han generando en los últimos años, en nuestra estrecha alianza que tenemos con Fedegán y por eso ahora estamos apostando a ampliar este programa a un gran número de hectáreas”.
Por su parte, el presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie, manifestó que “de esta manera, con este Acuerdo de Donación del BM, el país asume el liderazgo internacional pues con este proyecto se da un paso esencial para avanzar en el cumplimiento de las metas del Plan Estratégico de la Ganadería, que para el 2019 proyecta la reconversión de tierras en uso ganadero extensivo, como una respuesta al clamor universal por un ambiente más sano, expresado recientemente en la cumbre mundial sobre el cambio climático”.
El proyecto tendrá presencia en cinco regiones del país: 1. Valle de los ríos Cesar y Ranchería, 2. Departamento del Atlántico, 3. Eje Cafetero, norte del Valle y occidente del Tolima, 4. Corredor de roble andino en Santander y corredor lechero de Boyacá, y 5. Piedemonte del Meta. Para conseguir la adopción de los sistemas silvopastoriles, se contará con tres (3) instrumentos: el Pago por Servicios Ambientales (PSA), el ICR y la asistencia técnica.
Lafaurie explicó que el ICR se utilizará para beneficiar ganaderos que establezcan Sistemas Silvopastoriles Intensivos con alta densidad de la planta Leucaena. El PSA fue probado con éxito en el proyecto regional Enfoques Silvopastoriles Integrados para el Manejo de Ecosistemas del Banco Mundial – GEF (Fondo Ambiental Global) en Colombia, Costa Rica y Nicaragua.
El proyecto hace sostenible el uso de los recursos naturales en las fincas, incrementa la presencia de biodiversidad en los paisajes productivos, aumenta la capacidad de carga ganadera y disminuye la presión sobre los bosques.
El esfuerzo que realizará esta alianza en los próximos cinco años no tiene referente en el contexto internacional. Es la primera vez que un gremio de productores pecuarios cambiará con efectos positivos el uso de la tierra en más de cincuenta mil hectáreas, logrando integrar el desarrollo rural con los beneficios ambientales de carácter global.
Los sistemas silvopastoriles, además de aumentar la productividad de las áreas ganaderas, contribuyen de dos maneras a reducir los efectos del cambio climático. Por una parte, permiten su mitigación porque reducen significativamente la emisión de gases con efecto de invernadero en forma directa (menos metano producido por la digestión del ganado, más carbono capturado en el proceso de crecimiento de los árboles y arbustos y al eliminar el uso del fuego) o en forma indirecta, con la reducción en el uso de fertilizantes nitrogenados y agroquímicos (herbicidas, pesticidas) y el incremento de materia orgánica en el suelo.
Por otro lado la presencia de árboles y arbustos en los potreros y en corredores de vegetación boscosa contribuye a mitigar los efectos negativos del cambio climático al reducir las temperaturas, mantener las fuentes de agua y evitar la erosión.
Carlos Jimenez - Linea Agropecuaria